ALGUNOS EJERCICIOS DE MINDFULNESS PARA ENSEÑAR A LOS NIÑOS A RELAJARSE

 

 

 

ALGUNOS EJERCICIOS DE MINDFULNESS PARA ENSEÑAR A NUESTROS HIJOS A RELAJARSE

 

Los beneficios de la práctica del mindfulness en niños son muchos. Sabemos que mejora la capacidad de aprendizaje y el rendimiento académico, ya que pueden concentrarse mejor. También, mediante la práctica del mindfulness, los niños aprenden a regular mejor sus emociones, aumentan la introspección y se conocen mejor así mismos y sus reacciones. Desarrollan más empatía y habilidades interpersonales.

Vamos a presentar a continuación algunos ejercicios de fácil ejecución que pueden realizarse en casa y en un ambiente familiar y cotidiano.

 

1.- El parte meteorológico.- Le decimos al niño que se siente cómodamente, que cierre los ojos y que se tome su tiempo para descubrir cómo se siente por dentro. Le hacemos preguntas como estas: ¿Qué tiempo hace dentro?, ¿hace sol, hay nubes, va a caer un chaparrón o solo va a chispear? Tiene que observar con curiosidad qué tiempo hace dentro utilizando el parte meteorológico como una forma de autoconocimiento y un apoyo figurado para describir los sentimientos y emociones que tiene en ese momento. Intentamos hacerle ver que estando el tiempo como está, puede ser que otro dia cambie. Los estados de ánimo cambian, como el tiempo que nos rodea.

2.- Atentos y quietos como una rana.- La rana es un animal que aunque puede dar grandes saltos, también puede pasar bastante tiempo inmóvil, observando todo lo que pasa a nuestro alrededor, pero sin tener que reaccionar de inmediato, simplmente respirando con mucha calma. Su tripa, así se lo indicamos refiriéndonos al abdomen del niño, se hincha cuando entra el aire y se vacía cuando expulsa el aire. Las ranas nose cansan de estar quietos y no se dejan arrastrar por los planes que pasan por su cabeza para hacer cosas interesantes, por muy interesantes que sean. Le decimos al niño que durante un rato vamos a estar quietos como una rana, observando solo cómo nuestra barriguita se abulta un poco para luego deshincharse.

3.- Jugar a los astronautas.- Imaginamos que somos un astronauta que llega a otra planeta donde hay extraterrestres que nos aben nada de la vida en la tierra.  Mientras el niño se come una pera o una manzana, le pedimos que imagine que le está describiendo a un extraterrestre cómo es esa pieza de fruta que se come. Que utilice los cinco sentidos en su descripción: qué forma tiene, cual es su color, su olor,  si pesa mucho, poco, hace ruido mientras las comemos, es húmeda, seca, etc.

 

La práctica de estos ejercicios ha de hacerse con constancia y paciencia. Todos son ejercicios de relajación y desarrollo de la atención plena, que requieren de cierta práctica y perseverancia. En niños entre 4 y cinco años, con 4 o cinco minutos diarios basta. En niños mayores tenemos que utilizar tiempos entre 5 y quince minutos. Se deben de hacer en un ambiente lúdico y una actitud cómoda, sin juzgar si se están haciendo bien o mal, simplemente disfrutando de la sensación de relajación y atención plena con la que los hacemos.